Qué es el resguardo de depósito
El resguardo de depósito es el justificante que el taller entrega al cliente cuando este deja su vehículo. Acredita que el coche queda bajo custodia del taller, en qué estado entra y quién puede recogerlo.
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Qué significa en la práctica
El cliente deja el coche por la mañana y se va al trabajo. Desde ese momento, el vehículo está en tu taller y bajo tu responsabilidad. El resguardo es el papel que lo demuestra y que, a la vez, marca las reglas: qué se ha dejado, cómo estaba y cómo se recoge.
Suele incluir:
- Datos del taller, del cliente y del vehículo.
- Fecha de entrada y kilometraje.
- Estado visible: golpes, arañazos, cristales, nivel de combustible.
- Objetos que quedan dentro del coche, si los hay.
- Trabajos encargados o referencia a la orden de reparación.
- Quién puede recoger el vehículo y qué hace falta para retirarlo.
Muchos talleres lo combinan con la orden de reparación en un solo documento. Vale igual, siempre que la información esté y el cliente lo haya firmado. Los datos mínimos pueden variar según la normativa de cada comunidad.
Por qué te importa
Si el cliente dice que el arañazo de la puerta se lo hiciste tú, el resguardo con el estado de entrada y unas fotos del día te protegen. Si el coche lleva mucho tiempo esperando a la garantía, demuestra desde cuándo lo tienes en custodia.
Y si el cliente no paga o no recoge el coche, el resguardo es una de las bases para hablar de derecho de retención o de estancia. Son terrenos delicados: si te afecta un caso concreto, consúltalo con un abogado.
En una avería en garantía, el resguardo ayuda a fijar cuándo entró el coche y con qué kilometraje, dos datos que la empresa de garantía mira con atención.