Coches en stock: qué seguro necesitan mientras están a la venta
Mientras un coche espera comprador sigue expuesto a daños, robos y accidentes. Un seguro pensado para el stock suele cubrir esos riesgos para todos los coches en venta a la vez, pero lo que entra exactamente depende de la póliza.
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Compras un coche, lo traes a la exposición, lo lavas, le haces las fotos y lo pones a la venta. Entre que entra y que sale pueden pasar muchas cosas: una granizada, un cliente que se lo lleva a probar, un traslado al taller. Y en cada una, la misma pregunta: ¿con qué seguro está?
Por qué el stock es un caso especial
Un coche particular tiene un dueño, un conductor habitual y un seguro con su nombre. Un coche en stock no: cambia de manos, lo mueven varias personas, está parado o circulando según el día. Y el stock entero cambia sin parar.
Asegurar cada coche por separado cuando entra y darlo de baja cuando sale es posible, pero pesado. Por eso existen pólizas pensadas para vehículos en venta.
Los riesgos de un coche a la venta
- En exposición o en la campa: incendio, robo, actos vandálicos, fenómenos atmosféricos.
- En la prueba con el cliente: un golpe, un atropello, un daño a terceros.
- En los traslados: al taller, a la ITV, a la entrega o entre tus instalaciones.
- Vendido y no entregado: el coche ya es de otro, pero sigue en tu nave.
- Con matrícula provisional o permiso profesional: situaciones con reglas propias.
Lo que suele cubrir un seguro de stock
Cada póliza tiene sus condiciones, pero suele girar en torno a:
- Daños a los vehículos almacenados, según las causas que se contraten.
- Responsabilidad civil de los vehículos cuando circulan para pruebas o traslados.
- Un sistema de altas y bajas adaptado a un stock que cambia.
- Límites por vehículo y por siniestro, que hay que revisar.
Lo que el seguro de stock no hace es sustituir la garantía que das al vender. Una cosa cubre el coche mientras es tuyo; la otra, al comprador cuando ya es suyo.
Cómo organizarlo, paso a paso
- Haz un listado de tu stock con matrícula, valor aproximado y ubicación.
- Anota quién mueve los coches: tú, tus empleados, los clientes en las pruebas.
- Revisa tu póliza actual y comprueba qué situaciones cubre y cuáles no.
- Define cómo se comunican las altas y bajas con quien te lleve el seguro.
- Pregunta por las pruebas y los traslados. Son los momentos más delicados.
Antes de dejar a un cliente probar un coche
- Copia del permiso de conducir del cliente.
- Un documento firmado con la hora de salida y de vuelta.
- Comprobar que el coche está en tu póliza.
- Fotos del coche antes de salir.
- Saber qué hacer si hay un golpe o una multa.
Errores que vemos a menudo
- Dar por hecho que el coche está cubierto porque «el anterior dueño tenía seguro».
- Prestar el coche para pruebas sin dejar rastro de quién lo conducía.
- No dar de baja los coches vendidos y seguir pagando por ellos.
- Olvidar los traslados, que no siempre entran en la póliza del local.
Preguntas rápidas
¿El seguro del anterior dueño sigue valiendo? No deberías contar con él. Cuando el coche pasa a ti, conviene que esté en tu propia póliza.
¿Y si un cliente comete una infracción en la prueba? La multa llegará al titular. Por eso es clave saber quién conducía. Mira la guía sobre multas a coches en stock.
¿Quién me dice qué seguro necesita mi stock? Un corredor de seguros. Nosotros te ponemos en contacto con uno colaborador.
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